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viernes, 21 de octubre de 2011
miércoles, 7 de septiembre de 2011
De el hombre de Grauballe de Seamus Heaney...
"(...)
¿Quién llamará "cadáver"
a este vívido molde?
¿Quién "cuerpo" llamará
a este opaco reposo?
(...)"
¿Quién llamará "cadáver"
a este vívido molde?
¿Quién "cuerpo" llamará
a este opaco reposo?
(...)"
miércoles, 10 de agosto de 2011
De L'existence, la neige et la mort de Iván J. Bronski...
"Un hombre jamás debería verse obligado a justificar sus acciones; por el contrario, a través de sus acciones todo hombre debería justificarse a sí mismo."
miércoles, 2 de junio de 2010
jueves, 4 de marzo de 2010
jueves, 3 de diciembre de 2009
De El fresco...
El hombre hace el milagro que necesita. En cuanto a explicártelo, no es asunto que me corresponda.
sábado, 24 de octubre de 2009
De Drogas de Michel Serres...
"Bestias sin instinto, los hombres no hallan en sus automatismos biológicos algo que los proteja o los equilibre. Se encuentran lúcidos, arrojados en el tiempo y expuestos directamente a la muerte, a la inversa de los animales, que no tienen de ella ninguna percepción. La palabra existencia no significa otra cosa que distancia y falsa seguridad vertiginosa. No estamos nunca tranquilos."
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lunes, 5 de octubre de 2009
De El país de la canela de William Ospina...
"Más bien yo diría que hay algo en el hombre que quiere volver al dolor, que se complace en ceder al peligro y en entregarse de nuevo al demonio que ya una vez estuvo a punto de atraparlo. Has escapado a la muerte tantas veces que crees que ella se ha olvidado de ti, has tatuado tantas cicatrices en tu cuerpo, que piensas, como los guerreros de la selva, que cada cicatriz es apenas una mancha más para el tigre. Algo en mi sangre me dice que lo que destruimos era más bello que lo que buscábamos.".
jueves, 17 de septiembre de 2009
Del libro de los Frenápteros...
Un hombre que era extranjero hasta de sí mismo se enamoró de una mujer extraña. Y se lo dijo. Pero ella era una mujer extraña, muy solitaria, indiferente, con pájaros en la cabeza. Si me quieres -le dijo-, yo no sé si pueda quererte. -Y,¿cómo podré convencerte de que me quieras?- preguntó el hombre. -Yo no conozco el mar -dijo la mujer-, no conozco el bosque ni la selva. Sueño con orquídeas desde que las oí mencionar. He vivido en mi casa desde que nací. No he ido más allá de los límites de mi jardín.
En los ojos de la mujer había algo semejante a una tristeza serena, a un aburrimiento domesticado, a una desesperanza ya vieja y sin solución. Y, sin embargo, como quien trata de pescar ballenas en el manantial del traspatio, se atrevió a pedir:
-Llévame a ver el mar.
-De acuerdo -dijo el hombre. -Toma tus cosas y vamos.
-Pero quiero ir a pie, desnuda y con una venda sobre los ojos.
-No verás el camino.
-Tú me guiarás.
-Pero entonces no podrás ver el bosque y las selvas, no conocerás las orquídeas. No gozarás al contemplar por primera vez el mar.
-Quizás si pueda verlos y conocerlos a través de tus ojos.
-Y entonces, ¿me amarás?
-Antes de quitarme la venda me describirás el mar. Luego, cuando yo lo vea con mis propios ojos, sabré si puedo amarte o no.
Tomado de: Cuentos para después de hacer el amor de Marco T. Aguilera.
En los ojos de la mujer había algo semejante a una tristeza serena, a un aburrimiento domesticado, a una desesperanza ya vieja y sin solución. Y, sin embargo, como quien trata de pescar ballenas en el manantial del traspatio, se atrevió a pedir:
-Llévame a ver el mar.
-De acuerdo -dijo el hombre. -Toma tus cosas y vamos.
-Pero quiero ir a pie, desnuda y con una venda sobre los ojos.
-No verás el camino.
-Tú me guiarás.
-Pero entonces no podrás ver el bosque y las selvas, no conocerás las orquídeas. No gozarás al contemplar por primera vez el mar.
-Quizás si pueda verlos y conocerlos a través de tus ojos.
-Y entonces, ¿me amarás?
-Antes de quitarme la venda me describirás el mar. Luego, cuando yo lo vea con mis propios ojos, sabré si puedo amarte o no.
Tomado de: Cuentos para después de hacer el amor de Marco T. Aguilera.
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lunes, 6 de abril de 2009
De La posibilidad de una isla de Michel Houellebecq...
"En contra de la idea establecida,
La palabra no crea un mundo;
El hombre habla como ladra el perro,
Para expresar su ira o su temor.
El placer es silencioso,
Igual que ser feliz."
La palabra no crea un mundo;
El hombre habla como ladra el perro,
Para expresar su ira o su temor.
El placer es silencioso,
Igual que ser feliz."
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